jueves, 23 de marzo de 2017

Producción de bioenergía


Producción de bioenergía

La producción de bioenergía puede realizarse de diversas formas, desde la quema de palos y ramas para cocinar los alimentos hasta la gasificación de astillas de madera para la producción de combustible de transporte. Los sistemas de producción de energía se han de comparar desde el punto de vista de la eficiencia energética, los costos de instalación, las emisiones de carbono, la intensidad de mano de obra, o conforme a varias gamas de costos y beneficios. Sin embargo, la idoneidad de los diferentes sistemas dependerá en gran medida de las estructuras y mercados existentes y no de evaluaciones aisladas de la producción.

Últimamente se ha discutido mucho acerca de los pretendidos beneficios de la bioenergía desde el punto de vista de las emisiones de dióxido de carbono. Es conveniente notar, sin embargo, que la bioenergía solo es una energía renovable y sostenible bajo determinadas condiciones (Perley, 2008). A fin de mantener el balance de dióxido de carbono, la cosecha de biomasa no debe ser mayor que el crecimiento en volumen, siendo preciso tomar en cuenta las emisiones de carbono que tienen lugar durante los procesos de producción, transporte y elaboración. Con el objeto de evitar que las políticas conduzcan a resultados indeseados, la eficiencia de conversión del producto no se debería desligar de su utilización final.

Desde el punto de vista económico, ambiental y social, la idoneidad de los diferentes sistemas de producción de bioenergía dependerá mucho de las circunstancias nacionales y locales. Para asegurar que se alcancen los objetivos de política, es necesario que en la planificación de una estrategia relativa a la bioenergía se lleven a cabo análisis de diferentes alternativas y sus impactos generales.


COMBUSTIBLES LEÑOSOS SÓLIDOS

Si bien el uso de la madera para cocinar los alimentos y calentarse es tan antiguo como la civilización, la eficiencia de esta fuente energética varía según los sistemas de producción. La conversión energética potencial de la madera que es quemada en un fuego abierto es de solo alrededor del 5 por ciento. Las estufas de madera tradicionales aumentan esta eficiencia hasta aproximadamente el 36 por ciento, y las fábricas para caldear de carbón vegetal, hasta entre el 44 y el 80 por ciento, dependiendo del diseño y el método empleado para la producción del carbón. Las modernas estufas de pellets para uso en las viviendas tienen una eficiencia de alrededor del 80 por ciento (Mabee y Roy, 2001; Karlsson y Gustavsson, 2003).

En la actualidad, se usan o están en experimentación diversas tecnologías para la producción de bioenergía a escala industrial. Cabe mencionar entre éstas las calderas de recuperación de calor, los dispositivos de cogeneración para la producción de calor y energía eléctrica, y los gasógenos de recuperación de energía de alto rendimiento.

Las calderas con turbina de vapor, que son alimentadas esencialmente con corteza, se pueden integrar en un aserradero como alternativa a los hornos en colmena u otras máquinas para la eliminación de desechos. El calor procedente de las calderas genera vapor, que se utiliza para generar electricidad mediante turbinas o se emplea en otras operaciones de elaboración. Las calderas de recuperación tienen una función análoga en las fábricas de pulpa y papel, y se usan para reciclar el licor negro y recuperar los productos químicos del pulpeo, así como para producir vapor para las operaciones de pulpeo. La eficiencia de una caldera con turbina de vapor es por lo general del 40 por ciento (Karlsson y Gustavsson, 2003). El tradicional bajo precio de los combustibles fósiles no ha constituido un aliciente suficiente para dotar los aserraderos de generadores de electricidad.

El vapor producido por los cogeneradores se usa para suministrar energía para otras operaciones industriales o a redes de distribución térmica para viviendas, oficinas o industrias. La recuperación tanto de calor como de energía eléctrica puede aumentar considerablemente la eficiencia de las operaciones. Gracias a las tecnologías más recientes y mediante la recuperación y el reciclado de los humos de combustión, la eficiencia puede llegar hasta el 70 a 80 por ciento (Karlsson y Gustavsson, 2003).


La eficiencia de carbono de los sistemas de cogeneración basados en la madera es generalmente alta respecto a las fuentes de energía no renovables y a la mayoría de los demás biocombustibles. Spitzer y Jungmeier (2006) observaron que el calor producido por una instalación eléctrica de ciclo combinado alimentada con astillas liberaba tan sólo 60 g de equivalente de CO2 por kilovatio de energía producida. Una instalación análoga, alimentada con gas natural, liberaba alrededor de 427 g de CO2.

Se informa que las nuevas tecnologías de gasificación recuperan energía de forma mucho más eficiente, en términos de generación de electricidad, que la combustión tradicional que tiene lugar en calderas. Un ciclo combinado de gasificación integrada puede aumentar la eficiencia hasta aproximadamente el 47 por ciento y, mediante los dispositivos de cogeneración, teóricamente hasta el 70 u 80 por ciento. Quedan sin embargo obstáculos técnicos considerables por superar.

Se ha propuesto la técnica de la gasificación como el procedimiento más adecuado para el suministro de energía en pequeña escala a las aldeas y las microindustrias.


Las instalaciones pequeñas constituyen una tecnología apropiada, ya que son más baratas, los recambios son fácilmente disponibles y las reparaciones pueden efectuarse en el lugar mismo (Knoef, 2000). Aunque mediante la gasificación de biomasa se consigue producir energía eléctrica a menor costo que con generadores de gasóleo, en Camboya, según Abe et al. (2007), las limitaciones principales que encontraba este procedimiento eran la falta de suministros regulares y los obstáculos para el cultivo de árboles maderables. También se ha constatado que la rentabilidad de las pequeñas instalaciones que funcionan como empresas comerciales era escasa, y que su existencia dependía mucho tanto de los precios de la energía como de los costos de los insumos de biomasa (Knoef, 2000). Wu et al. (2002) llegaron a conclusiones análogas tras investigaciones llevadas a cabo en China, y señalan que las instalaciones medianas son más apropiadas en los lugares en que el financiamiento es el factor fundamental.

Los hornos de pellets que adoptan la tecnología más perfeccionada para la conservación y recuperación de la energía se han convertido en una opción interesante.

Los pellets provienen originalmente de los desechos de la madera (tales como el serrín y las raspaduras) y no de trozas enteras, y por lo tanto se pueden considerar como parte integrante de la fabricación de productos forestales. La materia prima con que se confeccionan se seca y fracciona mecánicamente, y los pellets se forman por extrusión a alta presión. Los hornos modernos pequeños de pellets de madera son la máquina más efectiva para la producción en pequeña escala de bioenergía.


BIOCOMBUSTIBLES LÍQUIDOS

Los biocombustibles comprenden diversos combustibles líquidos y gaseosos derivados de la biomasa. Los biocombustibles de «primera generación» se obtienen a partir de los cultivos alimentarios e incluyen el bioetanol a base de caña de azúcar y almidón y el biogasóleo a base de semillas oleaginosas. Los biocombustibles de «segunda generación» se derivan de productos agrícolas y forestales distintos de los cultivos alimentarios y aprovechan la lignina, celulosa y hemicelulosa de la planta. La tecnología de elaboración de la lignina aún está en fase de experimentación.

En los últimos tiempos, los altos precios del petróleo han avivado el interés por los biocombustibles líquidos. Los que más han atraído la atención han sido los biocombustibles líquidos derivados de cultivos alimentarios, que tienen precios más bajos y han alcanzado una fase de desarrollo más avanzada. Se espera que a mediano plazo, y gracias a progresos tecnológicos futuros, la competitividad de los biocombustibles de segunda generación pueda aumentar. En la actualidad, muchos gobiernos ven en los biocombustibles un medio para reducir la dependencia de las importaciones de petróleo y las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, las metas de la Iniciativa sobre los biocombustibles del Departamento de Energía de los Estados Unidos de América contemplan llegar a un costo del etanol celulósico competitivo respecto del de la gasolina para 2012, y reemplazar, para 2030, el 30 por ciento del consumo de gasolina con biocombustibles (CEPE/FAO, 2007).

Biocombustibles líquidos de primera generación

Los biocombustibles líquidos de primera generación se fabrican a partir de una gama de cultivos que son relativamente específicos de determinadas zonas geográficas. En las regiones templadas, la colza, el maíz y otros cereales se usan como materias primas para la producción de biocombustibles, mientras que en las regiones tropicales se usa la caña de azúcar, el aceite de palma y, en menor medida, la soja y la yuca.

La caña de azúcar no es un cultivo difundido en los países pertenecientes a la OCDE, entre los cuales solo Australia y los Estados Unidos de América figuran como los productores importantes. En cambio, la remolacha azucarera se cultiva en muchos  países de la OCDE, y a pesar de que la finalidad de la producción son los productos alimenticios, en el futuro, el objetivo productivo puede cambiar.


Las tecnologías para la producción de etanol a partir del azúcar y el almidón se han afinado y desarrollado con los años. El Brasil y los Estados Unidos de América han hecho grandes avances en estas tecnologías; el Brasil se ha concentrado en la fermentación del azúcar, mientras que los Estados Unidos de América, en la hidrólisis y fermentación del almidón. Varios países de Asia y el Pacífico tienen sistemas de explotación suficientemente desarrollados y en vías de expansión, en especial Filipinas, la India, el Pakistán y Tailandia. La caña de azúcar presenta, entre otras ventajas, la de que el bagazo, que es el componente celulósico del tallo de la caña, se puede usar para generar energía con la cual producir bioetanol; y con este procedimiento se consigue aumentar la eficiencia total de carbono y energía.

La producción de cultivos de semilla oleaginosa está más difundida en todo el mundo que la producción de caña de azúcar. Las semillas oleaginosas se usan para producir biogasóleo mediante un proceso llamado de transesterificación. La producción de los cultivos de similla oleaginosa requiere, eso sí, condiciones edáficas y de crecimiento inmejorables que podrían limitar los aumentos de producción, o acarrear la conversión de uso de las tierras forestales en tierras que se destinarían a los cultivos de semilla oleaginosa.


Hasta la fecha, Europa ha ocupado un lugar predominante en la industria del biogasóleo, al generar alrededor del 90 por ciento de la producción mundial y usar como materia prima principal el aceite de colza. En la actualidad, Malasia e Indonesia son los mayores productores mundiales de aceite de palma. En 2006, la superficie plantada de palma aceitera de Malasia era de 3,6 millones de hectáreas, mientras que en Indonesia era de alrededor de 4,1 millones de hectáreas (FAO, 2007c). Las estimaciones de las superficies de palma aceitera varían considerablemente, y según algunas fuentes serían incluso mayores que las indicadas por la FAO (Butler, 2007a).

El desarrollo de los biocombustibles y de la industria del aceite de palma es especialmente importante en Asia, en razón de los fuertes aumentos proyectados de la demanda de energía en esa región. La conversión de las tierras para el cultivo de la palma aceitera ha sido causa de conflictos, y se aduce que la expansión de las plantaciones de palma en Malasia e Indonesia se ha hecho a menudo a expensas de tierras forestales recientemente sobreexplotadas, pluviselvas de gran valor o pantanos turbosos que almacenan carbono. El 27 por ciento de las plantaciones de palma aceitera en Asia sudoriental se sitúa en terrenos turbosos drenados (Hooijer et al., 2006). Las emisiones producidas por estos terrenos contribuyen mucho a los gases de efecto invernadero en todo el mundo.


Últimamente se ha investigado el uso de otras plantas oleaginosas, tales como Jatropha spp., como materia prima para la producción de biogasóleo. El género Jatropha comprende más de un centenar de especies, incluidos arbustos y árboles, es oriundo del Caribe y se encuentra hoy en distintos lugares a través del trópico.

Las semillas de Jatropha curcas producen un aceite que se usa cada vez más en la producción de biogasóleo, especialmente en Filipinas y la India. La planta es resistente, se da bien en tierras marginales y también puede ser usada para restaurar tierras degradadas. Estas características apuntan a que, con una ordenación adecuada, la producción de Jatropha curcas podría ampliarse sin competir directamente con los bosques naturales o las valiosas tierras agrícolas que se destinan a la producción de alimentos.


Biocombustibles líquidos de segunda generación

Se espera que, gracias a las tecnologías de segunda generación que están en fase de experimentación, se consiga producir, a partir de materias primas celulósicas –que comprenden tanto los residuos agrícolas como la madera–, biocombustibles líquidos competitivos desde un punto de vista económico para uso en el transporte. Se prevé que dentro de 10 a 15 años se pueda disponer de una tecnología comercialmente competitiva para la conversión de la celulosa en bicombustibles líquidos (Instituto de la Vigilancia Mundial, 2007). La producción demostrativa de estas materias ya ha comenzado (véase www.iogen.ca), y el bioetanol es el combustible celulósico líquido más próximo a ser comercializado. El Gobierno de los Estados Unidos de América está realizando inversiones en la actualidad en biorrefinerías de celulosa en pequeña escala (Departamento de Energía de los Estados Unidos de América, 2008).

Es probable que los residuos agrícolas figuren entre las materias primas para obtención de biocombustibles líquidos más baratas. El bagazo y los residuos de producción de cereales, como el maíz, el trigo, la cebada, el arroz y el centeno, se cuentan entre las materias primas que pueden utilizarse para fabricar bioetanol. Sin embargo, tan sólo se podrá utilizar aproximadamente el 15 por ciento de la producción de residuos total para la generación de energía tras satisfacer las exigencias relacionadas con la conservación del suelo, la producción de piensos para el ganado y otros factores como las variaciones estacionales (Bowyer y Stockmann, 2001). A medida que aumente la producción de bioenergía, los residuos agrícolas que sirven de materia prima para la producción de biocombustibles cobrarán mayor importancia, y su disponibilidad aumentará gracias a las mejores prácticas de ordenación.



Los residuos de las industrias forestales y de madera de plantaciones forestales son otros recursos potenciales de materia prima para la producción comercial de biocombustibles celulósicos. Hoy en día, solo una pequeña porción de los biocombustibles líquidos procede de los bosques, pero el desarrollo de procedimientos viables de producción de biocombustibles celulósicos líquidos podría conducir a un aprovechamiento más amplio de la biomasa forestal por el sector de los transportes.

Para la conversión de la madera en biocombustibles líquidos y en productos químicos, se usan dos tecnologías básicas: la conversión bioquímica y la conversión termoquímica (gasificación y pirólisis). En el proceso de conversión bioquímica, la madera tratada con enzimas libera azúcares hemicelulósicos y celulósicos que se elaboran ulteriormente para la producción de etanol y otros productos.

Los residuos de la lignina también se transforman en diversos productos o se usan para suministrar calor y electricidad a la misma instalación de conversión o para la venta.


En el proceso de gasificación, la madera y la corteza, calentadas en un ambiente pobre en oxígeno, producen una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno, que, una vez purificada, da origen a un gas sintético. El gas sintético, licuado ulteriormente, se utiliza como combustible de transporte. La pirólisis es un procedimiento que consiste en elaborar la madera a una temperatura más baja en un ambiente carente o pobre en oxígeno. Se obtiene con este proceso madera carbonizada, gas no condensable y aceite pirolítico. Este último se puede usar directamente como combustible o transformarse en combustibles refinados y productos químicos.

En la actualidad, la conversión bioquímica requiere virutas de madera libres de suciedad y corteza, y por tanto los mismos recursos madereros que se destinan a los aserraderos podrían ser necesarios para dicha conversión. En cambio, para la conversión termoquímica es posible utilizar una mezcla de madera y corteza.

Las biorrefinerías representan perspectivas interesantes, ya que producirán no solo calor y electricidad, sino también combustibles de transporte y productos industriales. Las modernas fábricas de pulpa, que en algunos casos son productores netos de calor y electricidad, se pueden definir como prototipos de biorrefinerías. Se persigue que las fábricas de pulpa dejen de ser exclusivamente grandes consumidoras de energía y productoras de pulpa y papel para convertirse en productoras de pulpa y papel y también de calor, electricidad, combustibles de transporte y productos químicos especiales. Existe el potencial de ajustar el abanico de productos a las situaciones de mercado y de aumentar las ganancias que es posible obtener con una cantidad de madera determinada (CEPE/FAO, 2007).


Los procesos de segunda generación serán probablemente más rentables si se integraran en las instalaciones manufactureras existentes, tales como las fábricas de papel, que producen o tienen acceso a una biomasa barata o a subproductos de biomasa (Global Insight, 2007). Es probable que, a causa de la exigüidad de los mercados potenciales y de la escasa disponibilidad de las importaciones, la producción de etanol celulósico no sea abundante fuera de los Estados Unidos de América, Europa y el Brasil.

En la actualidad, uno de los países más avanzados en el campo de la conversión de la celulosa son los Estados Unidos de América. Se apoya en ese país la construcción de biorrefinerías forestales integradas que, agregadas a las fábricas de pulpa, producen bioenergía renovable y bioproductos a partir de materiales agrícolas y forestales (CEPE/FAO, 2007).

Las iniciativas recientes en este sector se llevan a cabo en tres áreas principales:

• investigar procedimientos rentables para aislar y extraer componentes seleccionados de la madera antes del pulpeo y destinarlos a la producción de combustibles líquidos y productos químicos;

• utilizar la tecnología de la gasificación para convertir la biomasa –comprendidos los residuos forestales y agrícolas y el licor negro– en gas sintético, que se convierte seguidamente en combustibles líquidos, electricidad, productos químicos y otros materiales valiosos;

• potenciar la productividad de los bosques, especialmente las plantaciones de biomasa de crecimiento rápido con que se producen materias primas baratas y de calidad elevada que se destinan a la generación de bioenergía y a la producción de bioproductos.


El perfeccionamiento de las tecnologías para la producción de biocombustibles celulósicos encierra promesas para el uso de la madera en la producción de energía.

Sin embargo, la disponibilidad a través del mundo de las tecnologías avanzadas necesarias planteará problemas, ya que se debe disponer de instalaciones capaces de convertir la madera y otras materias primas celulósicas en combustibles líquidos.

El Instituto de Política Agrícola y Comercial ha advertido que la política relativa a las patentes y los derechos de patentes y licencias influirá en la posible adopción de los biocombustibles (IATP, 2007). Además de las cuestiones tecnológicas y económicas, es crucial comprender las repercusiones de la política de patentes en la producción de biomasa y biocombustibles, y el modo en que las tecnologías vinculadas con los biocombustibles pueden contribuir al desarrollo sostenible.

Los países y empresas privadas que contemplan producir biocombustibles celulósicos líquidos de segunda generación a partir de la biomasa enfrentan un futuro incierto aunque potencialmente lucrativo. El desarrollo de tecnologías que faciliten una producción competitiva de combustibles líquidos a partir de la madera tomará su tiempo y exigirá inversiones cuantiosas en investigación.


También se necesitan inversiones importantes para la construcción de instalaciones grandes, especialmente para la gasificación. Cabe notar que, particularmente en algunos países de Europa, a comienzos del decenio de 1980, en respuesta a los altos precios del petróleo se construyeron instalaciones de gasificación para producir metanol a partir de la madera que terminaron no siendo rentables cuando los precios bajaron (Faaij, 2003).

Los riesgos que entrañan las inversiones en biocombustibles líquidos de segunda generación son relativamente altos, y por consiguiente la mayor parte de los países en desarrollo evaluará probablemente con atención otras opciones antes de acometer la empresa de dichos biocombustibles.

Extraído de: Bosques y Energía – Cuestiones Clave, Estudio FAO: Montes – 154 – Cap. 3



Organización de las Naciones Unidas Para La Agricultura y La Alimentación - Roma, 2.008






Auspician:

Agrupación Ecologista "Lobos de Odín"



Partido A.c.O.P. (Animalitos contra la Obsolescencia Programada)


Estado Libre, Soberano e Independiente de Leonlandia del Sur


miércoles, 22 de marzo de 2017

Mini volcán y movimientos sísmicos en Brasil


Dos acontecimientos geológicos en el Estado de Ceará, Brasil. El primero: se registraron movimientos sísmicos en la localidad de Santana do Acaraú, el segundo: nacimiento de un mini-volcán al nordeste de Maraguape. 

Onda de tremores derruba casa e faz vítima no Ceará

Por: Manoela Z. Bruscatto 

Os abalos estão sendo registrados no município de Santana do Acaraú, que desde 2011 já enfrentou nada menos que 3 mil sismos. Na quinta-feira, um novo abalo derrubou uma casa e feriu um casal de idosos que dormia.

De acordo com a Defesa Civil local, este foi o terceiro registro de tremores na cidade desde domingo (05/03/2017) e segundo o órgão, diversas casas apresentaram rachaduras.


O caso mais grave aconteceu no Bairro Veneza, onde uma casa desabou. No local estava um casal de idosos que dormia no momento do tremor. Segundo a filha do casal, Ana Nádia, seus pais ouviram um barulho que parecia vir do telhado, ao mesmo tempo em que o chão parecia tremer.

De acordo com Laboratório Sismológico da Universidade Federal do Rio Grande do Norte, Labsis, o tremor de domingo atingiu 2.7 de magnitude, o maior do Ceará neste ano.

Nova Falha Geológica

A região ao redor de Santana do Acaraú, município situado a 30 km do nordeste da cidade Sobral, é rica em produzir abalos de pequena magnitude. Desde 2011 já foram registrados mais de 3 mil tremores só naquela localidade, o que levanta a possibilidade de existir uma fenda geológica abaixo da superfície.
Segundo um levantamento feito pelo LabSis, a atividade sísmica na Zona Norte do Ceará, onde se localiza Santana do Acaraú, é muito antiga e de longe a que mais produz abalos em todo o Nordeste Brasileiro. De acordo com os pesquisadores, a maior parte dos eventos está concentrada na borda da Bacia Potiguar, que cobre o estado do Rio Grande do Norte e parte do leste cearense.

Em 1988 a Zona Norte do Ceará registrou o primeiro grande terremoto na região, que atingiu 4.0 magnitudes. Em 1991, um evento de 4.9 magnitudes sacudiu a cidade de Irauçuba, a 50 km do sudeste de Santana do Acaraú.

Desde janeiro de 2008, os abalos naquela região têm ocorrido ao redor da Serra da Meruoca, entre as cidades de Alcântaras, Meruoca e Sobral.

Antes de 2009 quase não havia registros sísmicos observados em Santana do Acaraú, o que aumenta a hipótese da formação de uma nova fenda geológica entre o norte de Sobral, Miraíma, Mundaú e Santana do Acaraú.



Vídeo! “Vulcão” nordestino aparece na serra de Mamanguape no Ceará


Os moradores do lugarejo entraram com um pedido na justiça, para que as atividades da empresa sejam barradas.
Um fenômeno natural muito parecido com um mini vulcão apareceu em um sítio na cidade de Maranguape-Ceará.

Segundo informações a atividade de uma empresa na extração de pedras no local onde fica o suposto vulcão o que pode ter acordado o mesmo.


Em uma matéria até diz que os moradores do lugarejo entraram com um pedido na justiça, para que as atividades da empresa sejam barradas.

Somente na Região Metropolitana de Fortaleza – CE, foram mapeados dez resquícios de cones vulcânicos, estruturas condutoras de magma deixadas há cerca de 30 milhões de anos e isso também pode haver em outras cidades próximas como é o caso de Maranguape, cidade vizinha, onde acontece o fenômeno.



jueves, 16 de marzo de 2017

Caza indiscriminada del lince canadiense


Por: Agrupación Ecologista "Lobos de Odín"

Todavía hay comercios que se dedican a la caza y despellejo de animales en pos de tapados de piel, tal es el caso de la empresa Urbieta, de España, que promociona sacones de piel de lince canadiense; la foto fue extraída de la propia página: 

http://urbieta.es/portfolio/abrigo-de-lince-canadiense/


Como todos sabemos, los linces canadienses y los linces ibéricos se encuentran entre las especies amenazadas de extinción. Sin embargo, para vendedores y compradores, para el capitalismo voraz, no hay límites a la hora de lucrar con la vida de los otros. 

Sin culpabilidad alguna, sin prestar atención al llamado de las organizaciones internacionales protectoras de animales y en especial, de la fauna autóctona salvaje, Urbieta, de España, como tantas otras empresas, se posicionan en la web y en sus fastuosos locales promocionando la compra de pieles legítimas de animales. Una aberración, una falta de respeto a la vida y una codicia monetaria desmesurada. 

Es harto sabido, que empresas como Urbieta, jamás van a entrar en razones porque mueven millones de dólares con la caza furtiva. ¿Es sólo culpa de esta empresa o también de alguien más? Desde ya que las culpas son compartidas, porque si no hubiesen damas como la de la fotografía que ostentan impúdicamente la piel que no le pertenece y sí le pertenece a los linces, si no existiesen compradores y compradoras porque la conciencia ecológica y amorosa hacia los animales, estuviese extendida en todos los corazones humanos, tales empresas habrían ya dejado de existir. ¿Pero se le puede pedir amor al capitalismo salvaje, capaz de despellejar a un ser humano si la piel humana se pone de moda? 

Para tener una noción más amplia y más contundente de la problemática, los invitamos a que vean y lean el anuncio en la siguiente imagen de PETA:





domingo, 29 de enero de 2017

Delfines que mueren por una selfie


Por: Agrupación Ecologista Lobos de Odín  
Estado Libre, Soberano e Independiente de Leonlandia del Sur

A los leonlandeses nos preocupa cada vez más la vanidad que va de la mano con la maldad.

Que alguien desee tomarse una selfie poniendo en riesgo una vida nos parece una exceso. No comprendemos este tipo de actitudes.

¿De qué sirve tomarse una fotografía con un animalito fuera de su hábitat natural? Alguien que está disfrutando de sus vacaciones, debe comprender que todo el entorno donde se encuentra no le pertenece y debe ser respetado.


Las playas hoy no son un lugar de descanso, a no ser que uno decida vacacionar lejos, muy lejos, entonces, en algún paraíso agreste y perdido; allí se encontrará con la naturaleza y consigo mismo.

La noticia de la muerte de los delfines por causa del egoísmo desmedido nos ha causado profunda pena y un total rechazo a las actitudes humanas de mostrarse continuamente en las redes como aquel que todo lo puede y a quien todo le está permitido.

La Fundación Vida Silvestre condenó este acto que se ha vuelto a repetir, con un comunicado breve y conciso: “Basta. Si ves un animal en la playa, no te saques una foto”.


Recordemos que el año pasado ya había muerto un delfín por culpa de los turistas ansiosos en extremo de ser “el yo primero”, “yo quiero una foto con un delfín” en una playa de Santa Teresita; este año fue una playa de San Bernardo la protagonista de la tragedia del otro delfín. ¿Para qué? ¿Cuál es el objetivo de enorgullecerse por quitarle la vida al otro y ser noticia? Bien, ser noticia de escándalo y maltrato a la vida acuática; de eso se trata al fin de cuentas. No hay aprendizaje de los actos de crueldad hacia los animales, porque no hay penas, ni castigos, ni reprimendas, ni multas.

Las fotos son más que elocuentes y viajaron por el mundo:




Y en esta edición de “Seamos más Animales”, está el video:


En otras playas del mundo los bañistas ayudan a los delfines a retornar al agua, ayudan a los tiburones atascados en las arenas a volver al mar, cuidan las playas y no arrojan toda clase de residuos al mar (otra costumbre de los turistas argentinos). En otras partes del mundo, hay respeto por la vida del mar y el conjunto de turistas tiene consciencia de qué se debe y no se debe hacer.

Turistas y Guardia Costera rescatan delfín varado en Cancún, México

Turistas rescatan tiburón blanco creando un canal para que pueda retornar al mar
Si en todas las playas sabemos que hay custodia policial, ¿por qué aquí nadie estaba para reprender a estos egocéntricos amantes del “yo”, cultores de la vanidad y la apatía frente a la vida?





sábado, 28 de enero de 2017

No permitamos el exterminio del Jaguar


El Jaguar está siendo maltratado por la política, diezmado por la caza furtiva, reducido a espacios mínimos por la destrucción de su ambiente y el egoísmo humano.


El jaguar, afectado por el muro

Por: Angélica Enciso L.

El muro fronterizo detendrá la recuperación del jaguar y otras especies en peligro de extinción, además de que afectará a los ciudadanos de ambos países, consideró el Centro para la Diversidad Biológica (CDB).

Explicó que un muro a lo largo de la frontera entre México y Estados Unidos detendrá el movimiento transfronterizo de jaguares, ocelotes, lobos y otras especies en peligro de extinción. Detalló que la especie más afectada será el jaguar, cuya población del lado del país vecino nunca se restablecerá si la migración está bloqueada.


El CDB señaló que ‘‘Donald Trump continúa aferrándose a su fantasía paranoica de muros en la frontera entre Estados Unidos y México, sin importar el daño que haría a las comunidades fronterizas y a la vida silvestre. Sabemos que los muros no impiden que la gente cruce la frontera, pero el plan de Trump acabaría con cualquier posibilidad de recuperación de los jaguares, ocelotes y lobos en peligro de extinción en la región fronteriza’’.

Agregó que ya se han gastado miles de millones de dólares para construir y mantener cientos de kilómetros de muro fronterizo existente con poca o ninguna supervisión ambiental, lo que ha provocado erosión e inundación en las comunidades fronterizas y el bloqueo de la migración normal de la vida silvestre.





El Jaguar es una de las 474 especies en peligro de extinción

Por: Noe Medina

Con el objetivo de salvar al jaguar, la organización Panthera trabaja en la Iniciativa del Corredor Jaguar, que permitirá conservar el hábitat de la especie en un área cercana a los seis millones de kilómetros cuadrados. Más información aquí en #TiempoRegio.

El jaguar se encuentra en peligro de desaparecer como consecuencia de la pérdida de más del 60 por ciento de su hábitat en el país, alertó la coordinadora en México de la organización internacional defensora de la fauna Panthera, Diana Friedeberg.

Como parte de las actividades relacionadas con la celebración del Día Internacional de la Tierra, la bióloga indicó que, además del jaguar, existen en México otras 474 especies que se encuentran en peligro, por lo que es necesario tomar medidas para rescatarlas.

Por ello, y con el objetivo de salvar al jaguar, la organización Panthera trabaja en la Iniciativa del Corredor Jaguar, que permitirá conservar el hábitat de la especie en un área cercana a los seis millones de kilómetros cuadrados.

El mencionado corredor conectará a las diversas áreas donde habita el jaguar, desde México hasta Argentina, en espacios que pertenecen a 18 países de América Latina, resaltó en un comunicado.

“Al proteger especies como el jaguar nos protegemos también a nosotros mismos, ya que dependemos como seres humanos de los servicios que nos proporcionan los ecosistemas, como son la captura de carbono y agua”, afirmó la coordinadora de la organización Panthera en México.

Panthera participa también en un programa de monitoreo permanente del jaguar en los pasos para fauna silvestre construidos en el proyecto carretero en el área de Playa del Carmen, esto con el objetivo de evaluar el impacto de la medida de mitigación en favor de la especie.

“Es necesario impulsar la investigación y el desarrollo de la tecnología adecuada para llevar a cabo monitoreos a largo plazo que nos permitan conocer el comportamiento de las especies como consecuencia de la transformación de sus áreas naturales de distribución“, sostuvo.

Asimismo, la organización Panthera, mediante iniciativas culturales como el apoyo a la edición del libro “K’iben de la Selva” y la realización de exposiciones artísticas y obras de teatro, busca despertar el interés de niños y jóvenes por la problemática ambiental que implica la destrucción del hábitat del jaguar.


Fundada en 2006, Panthera es la principal organización del mundo dedicada exclusivamente a la conservación de las 37 especies de felinos silvestres y sus ecosistemas, cuenta con una red de más de 100 integrantes del ámbito científico, académico y jurídico.

Actualmente trabaja en 14 países latinoamericanos en donde se llevan a cabo exitosamente numerosos proyectos para proteger a esta emblemática especie y sus hábitats.

El Jaguar en peligro de extinción

Por: Ángeles Mondragon

Entre sus principales amenazas se encuentran la deforestación de su hábitat, un creciente incremento de la competencia por la comida con los humanos, la caza furtiva, los huracanes en la parte septentrional de su distribución y los enfrentamientos con los ganaderos, que a menudo los matan en las zonas donde cazan ganado pues, cuando se adapta a la presa, se ha comprobado que caza ganado bovino como parte importante de su dieta; sin embargo, mientras que la deforestación para crear zonas de pasto es un problema para la especie, su población podría haber aumentado tras la introducción de ganado bovino en América del Sur al aprovecharse los félidos de esta nueva fuente de presas. Esta tendencia a cazar ganado ha llevado a los propietarios de ranchos a contratar cazadores especializados a tiempo completo.



Panthera onca es una especie incluida en el Apéndice I de la CITES, por lo que está prohibida cualquier forma de comercio internacional de esta especie o sus partes.

Su caza está prohibida en Argentina, Belice, Colombia, Estados Unidos, Guayana Francesa, Honduras, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Surinam, y Venezuela.

Su caza está restringida como «animales con problemas» en Brasil, Costa Rica, Guatemala, México y el Perú, mientras que la caza deportiva todavía se permite en Bolivia. La especie carece de protección legal en Ecuador y Guyana.

Los esfuerzos de conservación actuales a menudo se concentran en educar a los criadores de ganado y promover el ecoturismo. Generalmente se lo define como una «especie paraguas», esto es, una especie con una distribución y unas necesidades de hábitat lo bastante amplias para que, si se la protege, también se estará protegiendo a otras muchas especies con una distribución más pequeña. Las especies paraguas sirven de «enlaces móviles» en su entorno, en el caso de esta especie mediante la depredación. Así pues, las organizaciones conservacionistas se concentran en proporcionar un hábitat viable y conectado para este félido, con la idea de que también se beneficiarán otras especies.


Dado lo inaccesible de gran parte de la distribución de la especie (particularmente el Amazonas central) resulta difícil hacer una estimación de su número. Los investigadores se suelen concentrar en biorregiones concretas, de manera que hay pocos estudios sobre toda la especie. En 1991 se calculó que vivían entre 600 y 1000 ejemplares en Belice, y en el Parque Nacional Kaa Iya de Bolivia se contabilizaron entre 3 y 4 ejemplares cada 100 km². En un estudio en la Reserva de la Biosfera de Calakmul estimaron una población de unos 500 ejemplares y la población de las mayores reservas de la Región Maya (sureste de México y noroeste de Guatemala y Belice) fue estimada en 2000 individuos; sin embargo, sólo las de México y Guatemala fueron suficientemente grandes para mantener poblaciones de más de 400 individuos.Trabajos realizados utilizando trampas-cámara y telemetría por GPS en el año 2003 y 2004 detectaron una densidad de sólo 6 o 7 ejemplares por cada 100 km² en la crítica región del Pantanal, en comparación con los 10 u 11 contabilizados con métodos tradicionales, lo que sugiere que los métodos de muestreo más extendidos podrían inflar el número real de ejemplares de la especie.


En el pasado su conservación se hacía en ocasiones por medio de la protección de zonas donde la población local o bien se encuentra estable o está en aumento; estas zonas, denominadas «Unidades de Conservación de Panthera onca», eran grandes áreas pobladas por unos 50 ejemplares. Sin embargo, algunos investigadores determinaron recientemente que, con el fin de asegurar que el patrimonio génico se comparta lo suficiente como para mantener la especie, era importante que las poblaciones de esta especie estuvieran interconectadas. A estos efectos, se han iniciado nuevos proyectos para conectar estas zonas de protección de la especie.




Podría desaparecer el Jaguar en Nayarit, 45% de las especies Mexicanas en peligro de extinción


Alerta, el abuso de los ambientes naturales es la principal causa de que animales como el ocelote ya no tengan dónde vivir, México es uno de los países más ricos en especies endémicas a nivel mundial y estamos acabando con ellas.

En un territorio con estas características, apenas tenemos 200 biólogos a nivel nacional que se dedican a temas de conservación, contrario a Estados Unidos, que están en el orden de los 300 mil.


Para Gerardo Ceballos, investigador del Instituto de Ecología de la UNAM, es un reflejo de la poca importancia que se le da a los recursos naturales que poseemos en México y como consecuencia estamos perdiendo a casi la mitad de las especies de plantas y animales que son únicas en el mundo.

“Se debe principalmente a la destrucción de las selvas, bosques y manglares, por actividades humanas, al tráfico de especies a nivel nacional e internacional, pues es un negocio rentable y con poca supervisión, la invasión de especies no endémicas (como el pez diablo que se comió los corales del Caribe mexicano) y al cambio climático”, explicó.

El peligro que corremos, de acuerdo con Ceballos, es que la extinción de especies es irreversible y afecta directamente al equilibrio de la vida en la Tierra. Su conservación permite que el medio ambiente esté en armonía y tengamos recursos disponibles como el agua y el aire limpio. Los animales, afirmó, juegan un papel importante en ello. “Y ya se han distinguido varias especies en México: el oso gris, el lobo mexicano y el carpintero imperial son animales que desaparecieron”, afirmó. A través de políticas públicas federales, aseguró, se puede contrarrestar el efecto de los malos hábitos medioambientales en el país.
Cifra

50% de la vegetación que teníamos en 1900 se ha perdido en los últimos 40 años en el país. Esto impacta directamente en el hábitat natural de nuestras especies.

Por desaparecer hay mil 300 especies de plantas y animales en peligro:

• Berrendo.
• Loro de cabeza amarilla.
• Teporingo.
• Jabalí de labios blancos.
• Guacamaya roja.
• Bisonte.
• Ocelote.
• Axolote de Xochimilco.
•Jaguar.

Causas y acciones

¿Qué necesitamos hacer para salvar a nuestras especies?

• Política Federal de Medio Ambiente. Gerardo Ceballos sostiene que no la hay, porque no se le ha dado el peso que tiene el medio ambiente en la vida diaria. La extinción de los animales impacta directamente en el equilibrio de la biodiversidad.
• Deforestación. Más de 260 mil hectáreas son consumidas al año en México por diversas acciones legales e ilegales. Debería ser una meta federal la disminución de esta cifra, lo que implica un desarrollo urbano e industrial mejor planeado.
• Combatir la pobreza extrema. Por necesidad de alimento, Ceballos sostiene que los habitantes de poblaciones rurales salen diariamente a cazar venados, monos u otras especies; muchas de ellas en peligro de extinción.
• Impacto al desarrollo. La detención del deterioro ambiental permite el bienestar de los mexicanos a largo plazo. La UNAM prepara un informe que se entregará en abril al presidente Enrique Peña, el cual surgió del foro México la Revolución Ambiental: estrategia nacional de restauración ecológica y reactivación económica.


De: Agencia Informativa Tele10 


Jaguar, pieza clave para mantener equilibrio ambiental: expertos

Por: Ivette Lira

El jaguar es el felino más grande de América y el tercero en el mundo, sólo después del león y el tigre, cuenta con 50 mil ejemplares en total. En México, según el Censo Nacional del Jaguar, sólo existen 4 mil individuos de esta especie.

El jaguar, un animal pieza clave para conservar el equilibrio ambiental, se encuentra en peligro de extinción por tres principales situaciones: la deforestación, la cacería furtiva e incluso la ganadería.

El investigador del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Gerardo Ceballos González, dijo a SinEmbargo que tanto la Alianza Nacional para Protección del Jaguar, la iniciativa privada e investigadores, han realizado esfuerzos en conjunto para que sean implementadas políticas públicas que ayuden a la conservación del felino.



En este sentido, se llevó a cabo la décima edición del Simposio “El jaguar mexicano en el siglo XXI”, donde se abordó el tema de las áreas para preservar la especie. Actualmente buscan impulsar un nuevo corredor biológico de más de 400 mil hectáreas que corra por la Península de Yucatán, Chiapas, Tamaulipas y Sonora.

Asimismo, el experto señaló que entre las acciones que se busca llevar a cabo, además del corredor, se encuentran crear un programa de justicia ambiental que fortalezca el marco normativo para su conservación, el desarrollo de una Guía de Impactos de Carreteras en la Fauna Silvestre y Su Mitigación y la creación de un sólido programa de manejo comunitario.

Ceballos alertó sobre la importancia de conservar a la especie, ya que su existencia es fundamental para mantener el equilibrio ecológico. Destacó que al ritmo actual de extinción más el cambio climático provocarán en aproximadamente dos o tres décadas, un colapso en la civilización, algo “nunca antes visto”.

Ejemplificó con una pared de ladrillos en la que estos representan a las distintas especies animales, y en la que el jaguar funge como una pieza “de gran tamaño”, si la especie se extingue contribuye a que poco a poco el muro se derribe. “No puedes tener una mejor calidad de vida si destruyes tu entorno”, puntualizó.

Por su parte, Heliot Zarza, vicepresidente de la Alianza para la Conservación del Jaguar, explicó durante el encuentro, que “la presencia del jaguar en un área asegura no solo la conservación de miles de hectáreas de selvas y manglares e indirectamente la conservación de miles de otras especies de plantas y animales de menor tamaño, sino también el funcionamiento de ecosistemas como bosques y selvas, al regular las poblaciones de herbívoros”.

Cabe destacar que el jaguar, considerado el felino más grande de América y el tercero en el planeta, solo después del león y el tigre, cuenta con 50 mil ejemplares en el mundo. En México, según el Censo Nacional del Jaguar, solo existen 4 mil individuos de esta especie.

10 AÑOS DE ESFUERZOS POR CONSERVAR AL JAGUAR

Entre los avances que se destacaron durante el simposio se encuentran la identificación de áreas prioritarias para la conservación del jaguar en el país, lo cual ha sido clave para realizar el Censo Nacional del Jaguar; el impulso de un nuevo corredor biológico de más de 400 mil hectáreas en la Península de Yucatán. Y lograr el reconocimiento de Calakmul -la región con el mayor número de jaguares en México- como Patrimonio Mixto de la Humanidad-.

Asimismo, implementar un seguro para reducir el conflicto entre la especie y los ganaderos e impulsar la creación de diversos grupos de vigilantes ambientales comunitarios especialmente en zonas con mayor presencia de jaguares como Oaxaca, Chiapas y la Península de Yucatán.